Mantener una buena actitud social no sólo se consigue mediante la rehabilitación de los inmuebles existentes. En crecimientos contenidos urbanos o zonas rurales permitidas puede mantenerse el mismo compromiso exhibido en la rehabilitación si se adoptan una serie de actuaciones en el proyecto arquitectónico y su materialización.
Conceptos como sostenibilidad no son ajenos a la historia de la arquitectura, y no se simplifican en sofisticados sistemas o instalaciones que se colocan en los inmuebles. Desde el propio diseño se deben poner en juego aquellas soluciones tradicionales que han permitido mantener una construcción acertada durante siglos, introduciendo correctamente los materiales y sistemas actuales.
Si el proyecto arquitectónico debe contener como innatas medidas respetuosas en el mantenimiento del medio, aquel no se resume en estas últimas, sino que se define por la ideación y articulación de espacios, sabiamente combinados con la iluminación y el confort interior, que permitan un desarrollo, con calidad, de las actividades propias de su uso.
Conceptos como sostenibilidad no son ajenos a la historia de la arquitectura, y no se simplifican en sofisticados sistemas o instalaciones que se colocan en los inmuebles. Desde el propio diseño se deben poner en juego aquellas soluciones tradicionales que han permitido mantener una construcción acertada durante siglos, introduciendo correctamente los materiales y sistemas actuales.
Si el proyecto arquitectónico debe contener como innatas medidas respetuosas en el mantenimiento del medio, aquel no se resume en estas últimas, sino que se define por la ideación y articulación de espacios, sabiamente combinados con la iluminación y el confort interior, que permitan un desarrollo, con calidad, de las actividades propias de su uso.