Congreso Int. Construcción Sostenible. Bloque 4 MATERIALES Y TECNICAS CONSTRUCTIVAS

¿Se puede llegar a la insostenibilidad de los sostenible? (César Ruiz-Larrea)



El congreso entró en su bloque más práctico. Fue lastimosa la ausencia por problemas aéreos de Michael Braungart, fundador de EPEA (
http://www.epea.com/), agencia para la protección medioambiental en Alemania, que prometía una excitante ponencia con título “Nuevos materiales, Productos y Equipamientos Sotenibles”.

Pudo ver el público sin embargo aplicaciones prácticas en obras, como la cubierta de cinc-titanio que recoge una lámina de agua, en el centro de visitantes de El Torcal (Málaga), que permite una importante reducción de emisiones al disminuir la necesidad de climatización artificial; o los avances en elementos de captación solares con multitud de formas adaptables, para una mayor integración en su uso.

Si se habla de sostenibilidad en los materiales, no se podía apartar del debate uno de sus pilares: la reutilización. Se puso de manifiesto como en países centroeuropeos es habitual dicha práctica, especialmente en Holanda, donde es casi obligatoria por la dificultad y coste de conseguir materia prima. Por el contrario España carece de una adecuada infraestructura y sí padece dificultades administrativas por medio para la gestión de los residuos de demolición (GRD).

Esta práctica, que supondría valorar en un ciclo completo las propiedades y validez de unos materiales, no termina de desarrollarse en España, a pesar de existir una inminente normativa y planes nacionales al respecto. Es alentador, no obstante, como a pesar de todo se están produciendo esfuerzos para revertir dicha situación (
http://www.gerd.es/ ), como el proyecto TATO 14, de empleo de estructuras con un 100% de materiales reciclados, expuesto por José I. Tertre, presidente de GERD.

Frente a los agoreros, los costes de la gestión de estos residuos supondrían unos 12 €/ m3 (frente a los 80 € de Holanda), cantidad mínima respecto a los precios que conlleva la construcción en estos momentos en nuestro país.

César Ruiz-Larrea clarificó con maestría las implicaciones sostenibles en lo conceptual de la Arquitectura, mostrando su sede para la Agencia Andaluza de la Energía. Las soluciones deben llegar a través de una implicación transversal de distintos profesionales. Debe alertarse como lo tecnológico ha ocultado irresponsablemente en muchos casos lo realmente importante en la Arquitectura.

Las soluciones no deben suponer una serie de añadidos en la edificación, como lo fue en sus comienzos el coche: un carro con motor, sino generar un lenguaje propio que satisfaga el resultado formal. Debe procurarlo el arquitecto desde el rigor en sus actos, para no incurrir en un amaneramiento formal sobre lo sostenible copiando según la moda.

En esta nueva sede administrativa se aúnan la correcta aplicación de cuestiones elementales y tecnológicas. Se genera una interesante fachada con aberturas, elemento filtrante para una correcta ventilación e iluminación, se utilizan patios en altura con carácter refrigerante, y se emplean mocárabes para permitir una correcta iluminación sin radiación sobre el vestíbulo principal en épocas de canícula. Éstas actuaciones se complementan con la utilización de paneles solares en las aberturas de la envolvente, creando la denominada Fachada BIOPIX.
Fotos de la Sede de la AAE:


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Este bloque, tras intercambio en el programa original, contó además con las aportaciones por videoconferencia de Eduardo Monte, presidente del Club de Excelencia en Sostenibilidad (http://www.clubsostenibilidad.org/). Sus palabras evidenciaron la importancia de la colaboración empresarial en este reto de la sostenibilidad.

Sin ocultar un ineludible crecimiento económico y obtención de beneficios, distintas empresas comienzan a redefinir su filosofía de negocio, visualizando la imprescindible necesidad de generar al mismo tiempo un desarrollo social. Hoy las empresas se valoran en un 80% en activos intangibles (frente al 85% en activos tangible en el pasado), entrando en juego por tanto el capital intelectual y humano, el valor de la marca y los valores que atesore.

Ya en las ponencias previas se ponía de manifiesto esta necesaria implicación del sector empresarial, y son un buen y necesario ejemplo fórmulas propias independientes como las promovidas por el Club de Excelencia u otros similares; pautas voluntarias y propias de buen gobierno y responsabilidad, dado el amplio poder de influencia internacional que pueden desarrollar las compañías.

No le viene mal al sector empresarial recordar las palabras expuestas por Eduardo en su calidad de vicepresidente mundial de Siemens, y pronunciadas por el fundador de su compañía, von Siemens, en 1846: No venderé el futuro por un beneficio rápido.